Coronado de lauros eternos
y al perfume de lirios y rosas,
Cariamanga, tranquila reposas
bajo el palio de fúlgido sol.
Es tu cielo sin mancha y tan puro,
tu horizonte tan claro y extenso
que, al mirarte tan bello yo pienso
que en ti puso la mano el buen Dios.
El Ahuaca imponente y soberbio
que de gozo sublime nos llena,
acaricia tu frente serena
con sus brisas que dan emoción |